Iniciándonos en geografía

Me he esperado hasta que Adrián ha cumplido 3 años, para empezar a hablarle de nuestro lugar en el mundo. De que hay algo más además de nuestra casa y nuestra calle y la calle de los tíos o yayos.

Lo primero que le enseñé fue la Bola del mundo, por supuesto Montessori, pero porque me encanta. Su tacto suave y sus colores fuertes la convierten en un atractivo en sí mismo. Al principio fue muy difícil hacerle entender que no era una pelota a un peque que le apasiona el fútbol, pero lo entendió tras decírselo unas cuantas veces.
Le expliqué que nosotros vivimos en Europa, el continente rojo y le expliqué el resto de continentes, ejemplificando con los animales que viven en cada uno o explicándole que el azul es el océano y que casi todo es azul, y de ahí la importancia de cuidar y ahorrar el agua. Al día siguiente, lo pillé explicándoselo a su hermana, la cual miraba el globo terraqueo con cara de pócker, pero le brillaban los ojos porque le fascinaban los colores (no me extraña).

 

 

Después sus yayos le regalaron en su cumpleaños el «Atlas de mundo» de SM, que nos chifla. Sólo hay que abrir la primera página para alucinar, pues aparece una bola del mundo que da vueltas.

 

 

Además, el atlas tiene una información muy completa con pestañas y desplegables, que poco a poco iremos trabajando y asimilando.

 

 
Hace poco sacamos de la biblioteca un libro que recomiendo. «Niños del mundo» permite descubrir a los peques que hay otros niños diferentes a ellos, con otras condiciones de vida muy diferentes. No hay que mostrárselo como algo dramático, sino como algo natural. Nosotros lo hemos visto (pues tiene unas fotografías espectaculares) unas cuantas veces y a la vez, íbamos selañando dónde vivían cada uno sobre la bola del mundo.
Otra actividad que hacemos es bailar con las músicas del mundo. En la web Montessori en casa tenéis una playlist de músicas del mundo que está muy interesante. Aunque podéis seleccionarla vosotros mismos de Internet, no es complicado. Bailamos y Adrián enseguida saca su tambor y timbales. Lo que le apasiona es la percusión, así que deduciréis que lo que más le gusta es la música australiana y africana.
Y así vamos aprendiendo cositas de otros continentes de manera muy genérica, de momento. «Es necesaria la construcción del fondo del conocimiento del niño, antes que el entendimiento de detalles específicos» (Montessori from the start – Paula Polk Lillard and Lynn Lillard Jessen).