Mesa de la paz con mis peques…Fiesta de enlaces

Nuestra mesa de paz la tenemos desde hace medio añito o así. Pensé en hacerla cuando Inés aún no podía hacer uso de ella, para que Adrián fuera cogiendole el gusto él solito o con nosotros. Así posteriormente, podría compartirla con su hermana, cuando tuvieran que arreglar algún problemilla entre ellos.
Reconozco que deberíamos sacarle mucho más partido. Creo que si los peques no nos ven utilizarla, ellos no lo van a hacer. Expliqué su funcionamiento a Adrián cuando la inauguramos, pero es más fácil de comprender su finalidad si él ve en directo cuándo se emplea y cómo. Casi cada día me autorecuerdo sentarme cada vez que me agobie o me enfade, para respirar hondo y así ejemplificarle qué beneficios nos puede reportar nuestra mesa. Sin embargo, si bien es verdad que lo he hecho en los primeros casos, casi no lo he hecho en los segundos, pues casi nunca me acuerdo de emplear este maravilloso rincón cuando mi adrenalina está por las nubes. Adrián se ha sentado en escasas ocasiones pero creo (y aquí viene mi reflexión) que es nuestra culpa no haberle transmitido la magia de este lugar. Por eso, me ha encantado este reto montessori, porque así retomo la intención de enseñarsela. Al fin y al cabo, la educación para la paz es uno de los pilares fundamentales de nuestra filosofía.
La idea la descubrí gracias a Bei de Tigriteando. Me encantó su Mesa de paz. Así que, un día me puse manos a la obra. Había que ubicarla en casa (que no es fácil), elegir una mesa y sillas apropiadas y elegir unos elementos adecuados para que nos ayudaran a sacarle el mayor provecho.
El lugar adecuado: Pensé en varios lugares de casa, pero al final me decidí por uno que estuviera en una zona común a la par que recogida. Al final me decidí por el recibidor. No somos de recibir muchas visitas en casa, así que nuestro recibidor no deja de ser una ubicación apartada, pero es una zona común a la familia. Es un lugar de paso y viene muy a mano para sentarnos en un momento necesario. Además, no estaba muy decorado pues nunca hemos llegado a encontrar el mueblecito que queríamos, así que era el momento de decorar el recibidor con esta idea.
Mesa y sillas: Tras ver varias ideas, me decidí por la serie KRITTER de Ikea (como no). El color blanco es el ideal para nuestra casa.
Elementos: No los elegí todos a la vez, sino que los he ido seleccionando e introduciendo durante todos estos meses, conforme a mi parecer y a nuestras necesidades.

 

Vela: Creo que observar o imaginar una vela encendida es casi lo más relajante del mundo, así que no podía faltar (aunque aún no la hemos encendido porque no hemos estado tanto tiempo sentados). El relieve de hojas lo empleamos para tocarlo mientras pensamos, nos relajamos o hablamos en nuestro turno de palabra.
Centro floral: Nos encanta la naturaleza. Lo mejor son flores naturales, pero el sitio no es muy apropiado porque no hay apenas luz, así que me decidí por unas rosas deshidratadas, con algún que otro detalle floral y una mariposa que tanto le atraen a Adrián.
Buho: ha sido nuestra última adquisición de este verano. Lo vi en Ale-Hop y me vino a la cabeza la Mesa de paz, pues estaba buscando algo para respetar el turno de palabra. Me pareció gracioso.
El cuadro: Lo pintó Adrián hace tiempo, y al ver los colores que empleó me pareció genial para este rinconcito de la casa. Además, como siempre intentamos dar importancia a las creaciones de nuestros peques y que mejor sitio que nuestra Mesa.
La señal de STOP: Nos vino como manualidad en una caja de My Little Book Box, con el cuento Rabietas. Es muy útil cuando el peque se pilla uno de esos cabreos monumentales, pues al enseñarle la señal se le empieza a rebajar ese color rojo fuerte de su cara y poco a poco acabamos partiéndonos de risa con la cara fea de la señal (que está por detrás). Otras veces, no funciona la señal, como os imaginaréis.
Los coches: son la pasión del peque, así se los dejo en la mesa por si al sentarse los prefiere para jugar y relajarse. En concreto estos coches son mágicos, pues se los trajeron los Reyes Magos la últimas Navidades cuando pasaron por Baby Deli (ya os contaré acerca de este maravilloso lugar en Madrid).
Lámpara: tenemos una que veis en la foto, pero no me acaba de convencer, así que es provisional. Me gustaría encontrar una luz tenue y mágica, así que si me dáis alguna idea estaré encantada de probarla.
Como os comentaba antes, este reto montessori me ha encantado y me ha venido fenomenal para retomar con más ganas la Mesa de Paz, tan importante en nuestra filosofía. Es uno de mis objetivos personales, por eso “Participo con este post en la fiesta de enlaces #elcambioempiezaentufamilia de Montessori en Casa“.
¿Qué os ha parecido nuestro rinconcito con la Mesa de Paz? ¿Os animáis a crear este sitio mágico en casa? Creo que es muy personal de cada familia, así que animaros a reencontraros con vuestros peques.

 

Montessori en casa