Una caja de permanencia muy particular

Las cajas de permanencia se suelen presentar al bebé entre los 6 y los 12 meses, dependiendo de cada niño. Existen diversos tipos de caja, matizando lo que se quiera trabajar más específicamente. En Montessori para todos he encontrado estas maravillosas cajas.

La finalidad de las cajas es:
– Trabajar la pinza de psicomotricidad fina (entre todos los deditos primero, y poco a poco mejorarla entre el dedo pulgar e índice).
– Trabajar la coordinación mano-ojo, tan fácil para nosotros y tan difícil para los peques.
– Trabajar el concepto de permanencia, pues con 8 meses empiezan a preocuparse si no te ven, y esta es una manera de hacerles entender que el objeto que desaparece por el agujerito, sigue ahí dentro.
Una vez explicado esto, os cuento cómo hicimos en casa una caja de permanencia muy particular. Tiene un formato similar a la caja con bandeja, pues aunque tiene un cajón que se puede abrir y cerrar es complicado para que Inés lo abra. Así que el cajón está fijo, de momento. La pelota es de espuma y a veces la utilizamos para disfrazarnos de payaso y reirnos un rato. Consiste en algo tan sencillo como introducir la pelota roja por el agujero superior que véis en la caja. Seguidamente la pelota cae hasta abajo. 
La caja se la presenté a Inés a los 8 meses, pues fue cuando la terminé. Al principio sólo observaba lo que yo hacía. Un día comenzó a coger la pelota…se la comía y llevaba su manita hacia el agujero, sin suerte. Hasta que un día, sin más, consiguió introducirla. Ese día estuvo como unos 5 minutos liada intentando introducir la pelota (a veces lo conseguía y otras no). Os estoy hablando de una semana más o menos.
Desde ese día, trabaja bastante con la caja y cada día se nota su mejora en la coordinación mano-ojo. En cosa de 1 mes, ha habido un cambio espectacular. ¡Me encanta!
Ya estoy pensando en hacer otro formato de caja, diferente para trabajar lo mismo, de otra manera.
¿Os ha gustado? ¿Me dais alguna idea vosotros?