Un regalo para la yaya

 El pasado julio celebramos el cumpleaños de la yaya de Valencia, así que como el regalo pensado no pudimos comprarlo a tiempo, se nos ocurrió otra cosa más sencilla, pero no por ello menos original y bonita.
Como no tenía ninguna idea chuli me fui a la juguetería de mi amiga María, Kiddyland, y me dejé aconsejar como siempre por ella. Y de momento, siempre ha acertado, y esta vez no iba a ser diferente.
 

 

Se trata de la manualidad Hama. Son bolitas que vienen en bolsas de diferentes cantidades y colores. Y tienen unas plantillas, que se pueden comprar sueltas, para realizar todo tipo de figuras, incluso cuadros o lo que se te venga a la cabeza. Las bolitas también son de diferentes tamaños. Nosotros empezamos por algo muy sencillo, aunque el tamaño de las bolitas era más pequeño que el adecuado para Adrián, pero lo elegí así para que quedara más curioso el regalo.
Así que nos pusimos manos a la obra.
Lo primero era rellenar la plantilla del ratón de bolitas. Lo dejé con total libertad al peque, pues no quería indicarle qué colores debía poner en un sitio u otro. Os tengo que confesar que estuvo un buen rato entretenido, pero no lo acabó. Lo dejó por la mitad, pues entiendo que las bolitas eran demasiado pequeñas para sus deditos y cuando ponía alguna, las de alrededor se le salían y eso le desesperó un poquito. Pero bueno, hizo un buen trozo de ratón.

 

 

 

El siguiente paso consiste en planchar la plantilla poniendo encima un papel especial que también viene con el juego. Pero tan sólo apoyamos la plancha al 2, durante 30 segundos, sin moverla como si plancharas, sino tan solo apoyarla. Y quedó fenomenal.

 

Luego hay que quitar el papel y ya se habían quedado pegadas las bolitas de colores.
Las sacamos de la plantilla y ya tan solo quedaba ponerle el aro para que se convirtiera en un llavero. María también nos lo proporcionó. Nos dio la opción de pegarle un imán detrás, para pegarlo en la nevera, pero ese lo hemos reservado para hacer la plantilla del coche más adelante.
La yaya está encantada con su regalo y Adrián también, pues lo ha elaborado él con mi ayuda.

¡Todo un éxito!