Sintiendo el otoño

Ya que ha llegado totalmente el otoño a Madrid con su ambiente y olor a mojado, su lluvia, su viento, sus días nublados y sus 16 grados de máxima…(¡me encanta!), hemos decidido cambiar la decoración en casa. Son varios lon rincones en los que hacemos notar la llegada de las diferentes estaciones del año. Esto nos sirve para situarnos en el tiempo y sobretodo para realizar actividades juntos, que nos encanta.

Esta idea de incluir en el hogar algún rincón relacionado con la naturaleza proviene más bien de la pedagogía Waldorf, basada en el desarrollo global del ser humano mediante elementos naturales y la creatividad. Esta pedagogía difiere en algún aspecto con la filosofía Montessori, sobretodo en el tema de la imaginación, que la fomenta al máximo frente a la separación realidad-ficción de Montessori. Sin embargo, hay algunos aspectos que tienen en común y que también abordamos en casa, como seguir al niño y darle libertad para fomentar la autonomía (vida práctica). Creo que lo ideal es adaptarlas a nuestro hogar lo mejor posible y aprender de ambas, según nuestras necesidades. Seguro que te identificas más con una en concreto o tus hijos, pero no tienen por qué estar reñidas. A nosotros, por ejemplo, nos encanta pasear bajo la lluvia o tocar la nieve, y esto está inspirado en Waldorf que cree fundamental salir al exterior cada día un ratito, independientemente de la climatología del momento.

Centrándonos en la Mesa de estación Waldorf, os revelaré que en casa aún no he encontrado un hueco para situarla, pero la tengo pendiente porque creo que es muy positiva. Normalmente, se sitúa en la entrada pero nosotros tenemos la Mesa de la Paz, por eso no acabo de encontrar el sitio ideal, pero todo se andará…
La idea de estas Mesas de estación es llevarse un pedacito del exterior a casa e ir modificándola según nos va pareciendo o apeteciendo. También es una forma de ir expresando nuestros estados de ánimo e ir fijándonos y conociendo cada momento diferente del año. Me encantan los post que escribió en su día Aguamarina en su blog De mi casa al mundo, relacionados con este tema. Me han venido genial para darme ideas acerca de la Mesa de estación y Waldorf. No os los perdáis.
Nosotros, de momento, tenemos diferentes objetos que vamos modificando para ver las estaciones de año.
Cuadros de la pared:
En la habitación de Adrián, hay dos cuadros que nos sirven para desarrollar nuestra creatividad y representar el otoño, en este caso. Ya llevamos haciéndolo desde que tenía 2 añitos, así que es un clásico en casa. Este año me he decidido por la pintura con canicas. Reconozco que no ha sido idea mía, sino de uno de los blogs que tantas ideas me da, Para mi peque con amor.
Es muy sencilla de realizar. Sólo hay que conseguir:
– Una caja
– Pinturas (mejor de dedos, pues son más fáciles de limpiar)
– Folios
– Pinzas
– Canicas
– Recipientes para dejar las canicas manchadas
Cogemos las canicas con las pinzas y las vamos metiendo en los diferentes botes de pintura. Cada canica de un color. Nosotros hemos elegido los colores verde, rojo y amarillo, pues creo que son los más representativos del otoño, ya que también se forma el marrón.
Se tienen que empapar bien.
Seguidamente, pasamos las canicas pintadas a la caja, donde habremos metido ya el folio que queramos pintar.
Después, hay que mover las canicas todo lo que podamos. A los peques les encantará cómo se van moviendo por toda la caja y ésta se va pintando. ¡Es fascinante!
Devolvemos las canicas al recipiente y sacamos el folio, que dejaremos secar.
Éste es el resultado obtenido. Nosotros hicimos dos creaciones, pues hay dos cuadros. Adrián se lo pasó genial y le gustó un montón y la habitación ha quedado muy chuli, como siempre. 
Cuadro relleno con motivos otoñales:
No es la primera vez que realizamos este cuadro en otoño, pero es que nos encanta. ¿Qué necesitamos?
– Motivos naturales que encontréis durante vuestros paseos otoñales (hojas, setas, bayas, castañas…)
– Otros motivos artificiales que guarden relación con la estación.
Lo primero que hicimos nosotros fue clasificar los tipos de hojas que habíamos recolectado, pues había de 4 tipos diferentes y no había que desaprovechar la ocasión de trabajar un poquito de mates. Podéis observar que aún teníamos decorado el marco con el «verano».
Después es tan sencillo como vaciar de nuevo el marco e ir introduciendo todo lo que queramos relacionado con el tema. Las pestañitas del marco están bastante duras, así que si son más pequeños necesitarán ayuda. Adrián este año ha conseguido levantarlas ya solito, pero los años anteriores lo hacía yo. Lo bueno de este marco es que lo puedes colgar o no, porque se queda de pie sobre una mesa. Nosotros hemos optado por esta segunda opción.
 
Y ya está, ¿no queda precioso?.
Os dejo también algunas fotos de otros años, para que veáis nuestros proyectos de otoño anteriores, desde que Adrián tenía unos 16 meses. También podéis disfrutar con otras actividades que hemos realizado. A ver si Inés puede empezar a disfrutar con nosotros, sin que se coma nada (aunque las hojas secas ya las ha probado, jajaja).
 
¿Qué os ha parecido? ¿Se os ocurre alguna idea más? Comentarla y así podremos realizarla con nuestros peques.