Nuestro collar de perlas estacional

Nuestro collar de perlas está resultando ser un éxito en casa. Lo aprendí en el curso que hice en Valencia con Cèline (os dejo el enlace de su blog, para que le echéis un vistazo, por si os animáis a realizar sus cursos, que son maravillosos y mágicos)
El collar sirve para que los peques puedan llegar a entender cuántos días quedan para cualquier acontecimiento. Y lo laaaargo que es un año. Es otra manera manipulativa más, de entender este concepto del tiempo. El collar consiste en unir 365 perlas, una por cada día del año. Diferenciando cada estación de un color diferente. Además, nosotros hemos separado cada mes por una perla más. Y hemos señalado los cumpleaños de papá, mamá, Adrián e Inés con una perla más grande y brillante.

Las perlas para los días, las compré en una tienda de manualidades, cualquiera os puede servir. Hay que comprobar que hay mínimo 93 del mismo color (100 por si se pierde alguna) y que sean del mismo tamaño todas.

Los colores de las estaciones que yo elegí son:
– Primavera: verde
– Verano: rojo
– Otoño: amarillo
– Invierno: morado
Las perlas que he empleado para separar cada mes, son más pequeñas que las de los días y de otro color diferente (por ejemplo, color dorado). Y las perlas para señalar los cumpleaños, las he querido resaltar más grandes y plateadas, porque Adrián siempre está liado con el tiempo que queda para celebrar los cumpleaños de cada uno. Es una fecha a la que le da bastante importancia.
Las terminaciones del collar las he realizado con dos botones grandes para que no se salgan las cuentas. Y todo esto lo he unido con hilo normal, aunque he usado 5 hilos, por si se rompe alguno.
Tardé mucho en colgarlo en un lugar adecuado y de qué manera hacerlo, pero por fin lo encontré. En el pasillo tenemos un cuadro maravilloso (del puerto de Valencia, mi tierra querida, aisss!!), así que decidí colgarlo de aquí. ¿Cómo? Pues clavando en la parte inferior del cuadro unas alcayatas y de éstas, he enganchado los ganchos para cortina del IKEA.

 

 

Finalmente, he incluido un trocito de goma eva blanca con un cortecito, para ir señalando el día en el que estamos. Lo voy modificando cada día, para que Adrián vea en qué día nos encontramos. Y cuando paso por el pasillo, a veces le pregunto, ¿cuántos días faltan para tal fecha? Como podréis comprobar, faltaban 5 días para el cumple de papá, así que la semana pasada la hemos empleado bastante. Ahora, ya sabe que el siguiente cumple es el de Inés y que para el suyo aún faltan bastantes días. También sabe que él tiene 3 veces toooooodos estos días y que Inés va a cumplir 1 vez el collar, jajaja. En fin, ha sido todo un éxito.
Si queréis alguna idea más para ayudar a vuestros peques con el concepto tiempo, tan abstracto y complejo para ellos, quizá os ayude este post que realicé.
Es muy sencillo de realizar y os lo recomiendo, pues da mucho juego con los peques. Señalar los días que consideréis destacables en vuestra familia y preguntarles cosas para que vayan dándose cuenta de la distancia que hay de unos días y a otros.