Nuestro cuento en la mesa de luz….Un hipopótamo en la bañera

 En la caja de Boolino Book Box hemos recibido este precioso cuento, original de Japón. Es de la colección Lata de Sal Vintage, que está seleccionando cuentos antiguos originales de diferentes culturas y los está publicando tras mucho tiempo en nuestro idioma, así que no hay que desaprovechar la ocasión para conocerlos. Tienen unos gráficos preciosos y además nos sirven para trabajar la parte de Geografía, que tanto le atrae a Adrián.

Cuando lo recibimos en casa, al peque le hace mucha ilusión porque lo trae el cartero y es un paquete para él, así que durante un rato se siente muy importante. Le falta tiempo para abrir la caja y como sabe que es un cuento, lo coge y lo empieza a ojear. Las actividades también las abre al rato, y las saca y me pregunta qué hay que hacer… se pierde un poco entre tanto material. Así que le explico que debemos leer primero el cuento y luego ya realizaremos las manualidades con tranquilidad. Se las muestro y le digo en qué consiste cada una, pero las posponemos para más tarde.
 
Ya hemos recibido unas cuantas cajas de Boolino, y se las recomiendo a cualquiera que tenga peques, así que Adrián ya sabe qué son y qué debemos hacer, pero su ilusión no disminuye cada vez que recibimos una.
Bueno, voy a centrarme en este cuento «¡Un hipopótamo en la bañera!»
Últimamente, estamos aprovechando cualquier cosa que nos lleve hasta nuestra bola del mundo. Adrián se siente fascinado por ésta y yo también, jajaja. Como os comentaba, el cuento es originario de Japón y lo hemos buscado en la bola, hemos comentado que está en Asia, el continente amarillo, y que casi todos los nenes que viven allí tienen los ojitos achinados. El peque ya se fija en este rasgo tan característico, pues el otro día en el aeropuerto me dijo que había visto unos señores de Japón, uf!
Después hemos cogido el atlas y hemos visto que en este continente vive el oso panda, que tanto nos gusta y algún otro animal de por allí, aunque mi intención es esperar algo más para profundizar en estos temas con el proyecto que estoy preparando de Continentes (siguiendo los pasos de Cristina en Montessori en casa).
El cuento narra el momento del baño (tan especial en la cultura japonesa) de un niño llamado Mako con su pato de goma Puka. Es un momento muy especial en el que además del ambiente tan relajado que se respira con los dibujos del cuento, empiezan a aparecer un montón de animales dentro de su bañera, hasta un hipopótamo!!! Al final, su mamá le tapa con una toalla al salir del baño y Mako se siente taaan a gustito. Nos ha encantado porque nos ha permitido disfrutar aún más de nuestro momento del baño en casa, ahora ya con Inés. Hemos cogido los animales del cuento y lo hemos representado en nuestra bañera, incluso Adrián ha contado el cuento jugando con el agua. Y cuando sale del baño, siempre me recuerda: ¡¡Mira, mamá, como Mako… qué a gustito se está con la toalla y qué limpio!! Es genial.
Así que decidí hacerlo para nuestra mesa de luz, pues aún podíamos sacar más jugo. Los cuentos son muy sencillos de hacer. Yo lo que hago es seleccionar alguna imágenes del cuento, las más representativas durante la narración. Pongo papel celofán (rojo, amarillo y azul) aunque cada uno elije el que más le interese y calco los dibujos. Luego los recorto y los plastifico y los vuelvo a recortar. Ya tenemos el cuento para la mesa de luz.
Lo bueno de la mesa de luz, es que podemos poner unas imágenes encima de otras, como veis en las dos siguientes. Mako se está frotando fuera de la bañera y de repente aparece su pato y una tortuga. Esto les encanta a los peques, el poder poner y quitar imágenes a su antojo. En los cuentos esto no es posible. La colección Vintage de Lata de Sal, también nos permite conocer otras tradiciones y culturas distintas a las nuestras, como es la tradición en Japón. Para no ensuciar el agua del baño, que se conserva para más un baño y se tapa para mantener el calor, Mako sale de la bañera para enjabonarse fuera. Esto también sirve de conversación y reflexión a los peques.
También podemos mover las imágenes, lo que hace el cuento más real. Por ejemplo, en la siguiente imágen los pingüinos persiguen la pastilla de jabón hasta la foca. En la mesa de luz, lo hacemos dinámico.
Así que, si os animáis, es tan sencillo como hacer la mesa de luz (yo seguí el tutorial de Montessori en Casa) y luego emplearla para hacer mágicos los cuentos preferidos de vuestros peques (además de para otras muchas cosas, que irémos viendo).