Las Fallas…muy sensoriales para los peques

 Si lo dice la Canción será por algo. Si hay un momento sensorial sin discusión, sin duda son las Fallas. ¿Qué voy a decir yo de mis fiestas favoritas? ¡Venga, que no se note que soy valenciana!

Valencia, es la tierra de las flores, de la luz y del amor.
Valencia, tus mujeres todas tienen de las rosas el color.
Valencia, al sentir como perfuma de tus huertas el azahar,
quisiera, en la tierra valenciana, mis amores encontrar.
 
No quería dejar de escribir un post de las fallas, porque encajan en mi blog, por su aspecto sensorial. Cuando cierro los ojos y pienso en esos días, me vienen a la cabeza olores, sabores, sonidos, colores y sonrisas, muchas sonrisas, y alguna lagrimilla también.
Si estáis pensando en viajar con vuestros peques, no sería una mala opción, y más teniendo en cuenta que el AVE llega hasta Valencia, y puede sumarse a esta cantidad de nuevas experiencias que podéis vivir con ellos.
Que los pequeños adquieran sus conocimientos a través de sus sentidos, es evidente que es natural y en mi opinión, fundamental para su desarrollo. Pero ya no sólo desde el sentido de la vista, que parece ser el que potenciamos más, sino que hay que intentar que experimenten y trabajen el resto de sentidos, que casi siempre se nos olvidan. Y aunque los están empleando continuamente sin darse cuenta, creo que es nuestro deber hacérselo notar para que sean conscientes. Bueno, yo es lo que intento hacer con los peques e intento (cuando puedo) exponerles a momentos sensoriales y vivenciales para que los trabajen de más.
Por ejemplo, tocar y oler casi cualquier cosa (incluso oler cosas que no tengan un olor muy agradable) o escuchar en silencio lo que nos rodea (os recuerdo el Juego del silencio) o probar sabores con los ojos cerrados, o tocar el agua fría y caliente, o nombrarles cada vez que tocan algo liso y áspero, o sentir las hojas del parque y oler las flores y plantas aromáticas, o crear cajas sensoriales con mil materiales diferentes cada vez…
Si nos centramos en María Montessori, ella trabajó sobretodo los sentidos desde la discriminación de los mismos y nos dejó materiales fenomenales para conseguirlo, como Las botellas sensoriales (sonido y olor), la caja de color, la caja térmica, la caja de telas, las tablas de lija, las tablas liso-rugoso. Podéis encontrar una gran selección en la Web Montessori para todos de Carmen, que sabe un montón de ello.
Pero creo que en concreto lo sensorial es tan sencillo trabajarlo con los peques… tan sólo hay que pararse un momento y observar nuestro alrededor. Todo lo que nos rodea nos ofrece algo sensorial para enseñárselo a los niños; hay que buscar la manera adecuada.
 
Retomando las Fallas, os diré que es un cúmulo muy grande de experiencias sensoriales. No quiero decir que no haya otros momentos similares o mejores, pues como dije están en cualquier esquina, pero ésta es otra opción y seguro que os encantará. A continuación os destaco algunas ideas.
El sentido de la Vista. No hay mejor manera de disfrutar estas fiestas, observando todo cuanto encontramos en cada paso. La ciudad entera se convierte en un ir y venir de personas, falleros y falleras. El arte inunda las calles, pues en cada esquina hay un monumento fallero lleno de color. A este color se suma el colorido de los trajes regionales, de las flores de la ofrenda y de los castillos de fuegos artificiales.
El sentido del olfato. El olor a pólvora es la que más podemos disfrutar en Fallas. Pero a él se suma el olor a la leña de las paellas, que seguro están haciendo los falleros en cualquier vuelta de la esquina, o el olor a las flores, si decidimos dar un paseo por la Plaza de la Virgen, el día siguiente a la Ofrenda. Y por supuesto, el día de la Cremà huele a fuego, al que reduce los monumentos a cenizas, al que pronostica que todo finaliza y comienza de nuevo.
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El sentido del gusto. Ya lo he nombrado, pero la paella valenciana y los buñuelos no podéis dejar de probarlos. A ser posible, buñuelos de calabaza y que estén muy naranjas, jaja.
 
El sentido del tacto. Si tenéis la oportunidad de acercaros a la playa, no hay nada comparable al sentir de la arena y el agua del mar. Además, si sale el sol, la arena calentita es muy agradable para correr descalzo o para tumbarse. En la playa podemos sentir tantas cosas, por eso a los peques les encanta correr en ella, el olor inconfundible, la vista que se pierde en el horizonte, el sonido de las olas y del silencio… en fin, todo se suma.

 

El sentido del oído. ¿Qué se oye en Fallas? Se oyen petardos, se oye mucha música, se oyen risas y se oye el silencio de la Ofrenda. Si vais con peques tenéis que aseguraros de que no les dan miedo los petardos (Adrián hasta los 3 años no los asumió, ahora disfruta lanzando alguno que otro). Os aconsejo que disfrutéis con una Mascletá y con un Castillo de Fuegos artificiales. Las bandas de música inundan Valencia. Me encanta oírlas y bailar cada canción que se animan a tocar en los pasacalles, dan mucha alegría a las calles. Por el contrario, si observáis un rato la Ofrenda a la Virgen los días 17 y 18 podéis masticar el SILENCIO y el respeto de los falleros y falleras que van pasando y esperan con los ojos llenos de emoción llegar a la Plaza para ver la Imagen de la Virgen, con su manto lleno de claveles, y ofrecerle su ramo.
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Como podéis comprobar estos días se respiran sensaciones por toda Valencia, aunque también arte, alegría, respeto, y un sentimiento de que todo tiene un inicio y un fin. Adrián ha ido adquiriendo ese disfrute y ese abanico de sensaciones durante sus 4 años. Le encanta ir a la Exposición del Ninot y hacer las fotos pertinentes de sus ninots preferidos, disfruta cocinar con su yaya los buñuelos que nos comemos más tarde, escucha, baila y toca el tambor (cuando le dejan) de la banda de música, tira “bombetes”, desfila con su yayo en los pasacalles y en la Ofrenda, se tira horas observando cómo las grúas montan los monumentos especiales tan grandes… y está deseando dar volteretas en la arena y mojarse los pies en el agua de la playa (aunque eso lo hace cada vez que bajamos a Valencia).
Inés es aún muy pequeña y este año será el primero que sienta algo más todo lo que le ofrece esta fiesta. Pero ya el año pasado, con tan sólo 3 meses, salió con mamá en la Ofrenda, y sobretodo su mamá disfrutó a lo grande.
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Os dejo el Programa Oficial de Fallas, por si os animáis a visitar Valencia, en este link.