¡Como si caminar fuera tan sencillo…!

Inés, nuestra peque, ya ha comenzado a caminar. Como es un logro tan “brutal”, ella reacciona tan emocionada. Y Adrián se vuelve loco, viendo que su hermana ya camina.
A nosotros nos sorprende que de un día a otro decidan soltarse y comiencen a caminar. Pero, realmente, es un largo y complejo proceso. Su cuerpecito ha tardado 14 meses en conseguir todo lo que hay que conseguir (que no es poco) para estar preparado, y os aseguro que no es sencillo.

María Montessori lo explica fenomenal en su libro “La Mente absorbente del niño” y yo lo voy a intentar resumir lo más fácilmente posible.
Partimos de un concepto fundamental en Montessori que es “La conquista de la Independencia”, que nuestros peques realizan de dos formas:
  • Mediante el lenguaje.
  • Mediante la caminata.
 
Centrándonos en el segundo punto, Montessori explica que se desarrollan 3 elementos en el niño:
  • Cerebelo.
  • Nervios espinales.
  • Esqueleto.
A continuación os explicaré con mayor detenimiento cada uno de ellos (siempre debéis tener en cuenta que las edades son relativas, pues cada niño es un mundo -¡afortunadamente!).
 
El cerebelo comienza a desarrollarse sobre los 6 meses hasta los 15 muy rápidamente, y más despacio hasta los 4 años y medio. Durante este desarrollo el peque va consiguiendo sentarse, reptar, gatear, mantenerse de pie, caminar y asegurar su paso.
 
Los nervios espinales son los que transmiten la información necesaria a los músculos, que permiten al peque caminar, para que puedan moverse.
El esqueleto, por su parte, también es fundamental. Hasta el momento adecuado, las piernas del peque tienen muchas zonas cartilaginosas, por eso no podrían soportar el peso del niño. Cuando ya se han osificado correctamente, el niño está preparado para caminar. Además, los huesos del cráneo, que también eran blanditos y se han endurecido suficientemente, cuidan el cerebro de Inés exploradora en caso de caídas (que son habituales cuando comienza a caminar).
De esta manera, explica María Montessori este complejo desarrollo en nuestros peques, en la conquista de la independencia.
 
Como podéis comprobar hasta llegar a caminar, con seguridad, el niño ha realizado un desarrollo, principalmente, físico y muy complejo en su cuerpo. Esto me lleva a pensar en todas estas veces que nos empeñamos en acelerar este proceso y que puede ser negativo para nuestros peques (con andadores, ayudándoles a ponerse de pie antes de tiempo, volteándolos sin necesidad…)
Hace unos días leí en el blog de Marisol, Mamananadada, un blog genial por el que os aconsejo os deis una vuelta, una entrada maravillosa acerca de la libertad de movimiento, basada en Emmi Pikler. Por lo visto, va a realizar una serie de entradas sobre este tema, así que no nos las podemos perder. Está muy relacionada con el tema que os he traído hoy y con la independencia de nuestros peques.
Para despedirme hoy, os dejo con una cita de María Montessori:
La naturaleza primero crea los instrumentos y luego los desarrolla por medio de sus funciones y gracias a las experiencias sobre el ambiente. Por consiguiente, el niño que ha aumentado su propia independencia con la adquisición de nuevas capacidades solo puede desarrollarse normalmente si tiene libertad de acción. El niño se desarrollará con el ejercicio de la independencia que él mismo ha conquistado.
Es la naturaleza quien ofrece al niño la oportunidad de crecer, le da la independencia y lo guía hacia la libertad.
¡No vayamos contra ella!